Hice surf durante mi embarazo: mi experiencia como monitora de surf y madre primeriza.
«Cuando supe que estaba embarazada, una de las primeras preguntas que me hice fue: ¿podré seguir haciendo surf durante mucho tiempo?
Al igual que muchas futuras mamás apasionadas por el surf, me preocupaba tener que dejar de practicar este deporte durante un tiempo. Sin embargo, tras hablar con los profesionales que me atendían y prestando atención a mi cuerpo, pude seguir disfrutando del mar durante buena parte de mi embarazo.
Entonces, ¿se puede practicar surf estando embarazada? La respuesta depende de cada mujer, de cada embarazo y de las condiciones en las que se practique el surf.
Los beneficios del agua durante el embarazo
Hoy en día se recomienda la actividad física moderada durante el embarazo, siempre que no existan contraindicaciones médicas. Las actividades acuáticas son especialmente apreciadas porque el agua soporta el peso de nuestro cuerpo, reduce el impacto sobre nuestras articulaciones y proporciona una sensación de ligereza muy agradable (por decirlo suavemente).
Para muchas futuras mamás, pasar tiempo en el agua también ayuda a aliviar las tensiones de la espalda, a mejorar el bienestar mental y a mantener una actividad física regular.
Las precauciones que hay que tomar
Aunque algunas surfistas siguen practicando el surf durante el embarazo, es importante tener en cuenta que el surf sigue siendo un deporte en el que existe el riesgo de caídas. Por ello, algunas recomendaciones médicas consideran que el surf es una actividad que debe practicarse con precaución durante el embarazo. De hecho, tu nivel de práctica es un factor clave a la hora de orientarte en tus sesiones. Por lo general, varios años de práctica permiten anticipar mejor las situaciones de riesgo y caer de forma más controlada cuando esto ocurra.
Si decides seguir navegando por Internet, hay algunas normas sencillas que pueden reducir los riesgos:
- Pide permiso a tu comadrona o a tu médico.
- Elige solo olas pequeñas y suaves.
- Evitar los lugares muy concurridos y las condiciones de mar agitado.
- Reducir la duración de las sesiones.
- Salir inmediatamente en caso de cansancio, dificultad para respirar o malestar.
- Hay que tener especial cuidado cuando el equilibrio empieza a cambiar a medida que avanza el embarazo.
- Prestar atención a la hidratación cuando se está expuesto al sol.
Mi experiencia personal
Tuve la suerte de tener un embarazo sin complicaciones y seguí practicando surf hasta los seis meses. Después, al volver en pleno invierno, preferí dejarlo para evitar el choque térmico. Por supuesto, mi forma de practicar surf ha cambiado.
Poco a poco fui eligiendo olas más pequeñas, menos cóncavas y menos potentes. El objetivo ya no era el rendimiento, sino simplemente el placer de estar en el océano.
Foto mía con una tabla más grande, embarazada
He aumentado el tamaño y el volumen de mis tablas para poder sentirme cómodo remando y, sobre todo, en el take-off.
Una tabla más ancha me permitía entrar antes en la ola y reducir el esfuerzo innecesario.
¿Qué lugar es el más recomendable durante el embarazo?
Al vivir en Hossegor, los beach breaks de las Landas me parecieron bastante peligrosos desde el principio, a pesar de mi experiencia, sobre todo en otoño, cuando las olas invernales ya llaman a la puerta.
He decidido pasar parte de mi embarazo en un destino tropical para poder hacer surf en bañador y sin pasar frío.
Así que me decanté por los «break points», esas olas largas y suaves en las que el despegue era menos exigente que en casa. Entrar y salir del agua resultaba más fácil, lo que me daba mucha seguridad a medida que mi equilibrio iba cambiando.
La experiencia de Carissa Moore…
¿Se puede practicar surf estando embarazada de tres meses?
Verás que, a partir del tercer mes, tu centro de gravedad cambia.
Me pareció bastante chulo, sobre todo en mis giros de fondo, en los que me inclinaba de forma más natural de lo habitual. Poco a poco, la barriga va ocupando más espacio, así que me apoyaba en el pecho (¡por fin tenía uno, jeje!) para dejarle espacio a la barriga cuando estaba tumbada sobre la tabla.
Con el paso de las semanas, he aprendido a escuchar más a mi cuerpo.
Algunos días, un simple baño o un paseo por el agua me proporcionaban tanta felicidad como una sesión completa.
¡Sobre todo, pasé el doble de tiempo pescando! ¡Así siempre tenía mi dosis de adrenalina!
¿Cuándo hay que dejarlo?
No existe una fecha universal.
Algunas mujeres dejan de practicar desde el primer trimestre, otras continúan hasta las últimas semanas de su embarazo. La decisión depende de tu nivel, tu experiencia, tu estado de salud y, sobre todo, de cómo te sientas.
Aunque ejemplos como Johanne Defay, Pauline Ado, Justine Dupont o incluso Carissa Moore y Tatiana Weston-Webb resultan especialmente inspiradores, no dejan de ser deportistas profesionales con un conocimiento excepcional del océano y de su propio cuerpo.
La prioridad sigue siendo siempre tu seguridad y la de tu bebé.
En caso de duda, siempre es mejor optar por una actividad acuática más suave, como la natación o caminar en el agua.
Lo más importante: estar atento a lo que te dice tu cuerpo
Cada embarazo es único.
Lo que le va bien a una surfista como yo no tiene por qué irle bien a otra. Lo importante es ser prudente, seguir las recomendaciones médicas y seguir disfrutando del mar de una forma adecuada a cada etapa del embarazo.
Porque para muchos de nosotros, estar en el agua sigue siendo una de las mejores formas de sentirnos bien, tanto física como mentalmente.
Hoy, echando la vista atrás y tras haber dado a luz a mi hijo, me alegro de haber podido seguir disfrutando del mar durante ese periodo tan especial.
Esos momentos en el agua forman parte de mis mejores recuerdos del embarazo.
Este artículo recoge una experiencia personal y no sustituye al consejo médico. Consulta siempre a tu profesional sanitario antes de practicar cualquier actividad deportiva durante el embarazo.»
— Tehina Blasquiz - Instructora de surf en Hossegor Surf Rendez-vous